“L’etat c’est moi”: el regreso de los estados preconstitucionales

scritto da PEDRO NAVAJA

Ya había sucedido en Nicaragua, donde la revolución sandinista se convirtió en un asunto de familia, con marido y mujer permanentemente en el poder.
Ahora, la Corte Constitucional de Bolivia aprobó el pedido de Evo Morales para ser reelegido presidente por cuarta vez consecutiva.

Lo que sucedió en Bolivia el 28 de noviembre de 2017 merece un análisis.
Voy a tratar de ser breve, por así decirlo, intentando sin embargo de incluir una parte con algo del contexto del país. Tal vez exista el peligro de una sobredosis de informaciones pero, si me lo permiten, me gustaría tratar de dar amplias herramientas de análisis para el lector.

Aunque Bolivia es un país del cual normalmente existen pocas informaciones, considero que merece más atención porque el gobierno del país es un punto de referencia para algunos movimientos y partidos políticos en fuerte crecimiento en Europa, como PODEMOS en España (el líder de Podemos, Iglesias, visitó la semana pasada a Morales) y el Movimento 5 Stelle en Italia.

También es un punto de referencia para muchos grupos y partidos, sobre todo de izquierda (extrema), en Europa.
Regresemos a la sentencia que permite la repostulación indefinida del presidente Morales.

Una rápida síntesis histórica

En 2005, Evo Morales fue elegido presidente de Bolivia, en ejercicio desde enero de 2006. La constitución vigente en ese momento (desde los años 60, con cambios sustanciales en 1994 y 2004) determinaba un único período presidencial. Este único período fue respetado por todos los presidentes elegidos democráticamente desde 1982 (9 en total, de los cuales 3 relevando el cargo).

Para quienes están acostumbrados a un régimen parlamentario, este límite puede parecer extraño. Sin embargo, en los regímenes presidenciales, en sus diversas formas (con o sin primer ministro), el límite para la reelección es un freno a los superpoderes presidenciales tomando en cuenta, en el caso del modelo boliviano, sin primer ministro, que el presidente nombra y decide el ejecutivo.

En América Latina, la reelección no está actualmente prevista en México, Uruguay, Chile, Perú, Paraguay, Guatemala, etc. (algunos permiten la repostulación en períodos sucesivos). Otros admiten una sola reelección: Argentina, Brasil y Colombia donde, en 2010, la Corte Constitucional negó la posibilidad de un tercer mandato al presidente Uribe. Al momento la reelección indefinida está vigente sólo en Venezuela, Nicaragua y, en parte, Honduras (el caso de Ecuador merece un análisis separado).

En 2008 Morales convocar a elecciones para una asamblea constituyente para redactar una nueva Constitución, aprobada mediante referéndum a finales de 2009. La nueva constitución permite una única reelección, art. 168,: “El periodo de mandato de la Presidenta o del Presidente y de la Vicepresidenta o del Vicepresidente del Estado es de cinco años, y pueden ser reelectas o reelectos de manera continua por una sola vez”.
En 2013, el Tribunal Constitucional, a pedido del partido gobernante, declara que el primer mandato de Morales no puede ser contabilizado como primer periodo presidencial habiéndose ejercido durante la vigencia de la anterior constitución. Morales puede entonces volver a ser candidato y es elegido por tercera vez.

Recién reelegido Morales en 2014, su partido decide adelantar los tiempos y convocar a una consulta popular para reformar el artículo 168 de la Constitución y permitir la reelección de Morales en 2019.

El referéndum se lleva a cabo en febrero de 2016. La oposición tradicional a Morales está dividida, sin recursos y no goza de mucho consenso en la población. Por eso la resistencia a la enmienda constitucional es iniciativa de organizaciones de ciudadanos, especialmente la izquierda. La pelea es desigual. Un régimen presidencial en sí mismo ya tiene ventajas considerables, pero a lo largo de los años el partido de Morales ha ocupado todas las instituciones (poder judicial, prensa, fuerzas armadas, policía, órganos electorales, sindicatos, etc.), haciendo que la separación de poderes sea completamente inexistente. El mismo Morales ha declarado en repetidas ocasiones que la división de los poderes del Estado es un invento del imperio, olvidando la contribución de los Iluministas. La campaña electoral en los canales privados de televisión, la radio, los periódicos, en las calles, en exclusivamente para Morales.

La transparencia del tribunal electoral es dudosa (también certificada por la misión de observadores de la OEA). Las cedulas de identidad suelen duplicarse y clonarse. Votan muchos muertos. Pero la oposición de los ciudadanos tiene éxito en lo que, en el momento del anuncio del referéndum, era completamente impensable. Gana la opción de NO a la enmienda constitucional, como poco margen, el 51,3%, pero una victoria totalmente inesperada y que, probablemente, en presencia de un monitoreo real del sufragio (hubieron muchas acusaciones de fraude en favor del gobierno), habría sido mayor.

Morales, a pesar de que había declarado “Si el pueblo dice ‘no’, ¿qué podemos hacer? ¿No vamos a hacer golpe de Estado? Tenemos que irnos callados” (14 de enero 2016) sólo un par de días después de la consulta indica que se trataba sólo del “primer tiempo”, lo que implicaba que se “jugarían” el segundo tiempo, y posiblemente los tiempos suplementarios, los penales (y también cara o cruz).

El segundo tiempo comienza de inmediato. La primera etapa es cargar el resultado negativo a una “red de mentiras” relacionadas con el “caso Zapata”. Uno de los pocos periodistas aún independientes (que luego pasará un año de exilio en Argentina) descubrió que Morales tuvo un hijo de una señorita que ahora, convertida en una abogada de prestigio, rubia, manejando auto de lujo y viviendo en opulentas mansiones, dirigía varias compañías multinacionales chinas que tenían contratos por cientos de millones de dólares con la Estado. Morales confirmó (5 de febrero 2016) que la joven había sido su pareja entre 2006 y 2007 (algunos dicen incluso cuando era menor de edad, dato no confirmado), que tuvo un hijo con ella el cual, sin embargo, murió poco después de nacer. Luego se descubrirá que la joven no era abogada (parece ni siquiera bachiller) pero que, como gerente de estas compañías chinas, frecuentaba y hasta tenía oficinas dentro algunos ministerios: en resumen, lo que se define “tráfico de influencia”.

En fin, una historia de telenovela que termina con la Sra Zapata en la cárcel donde declara todo y su contrario. Pero este cuento sirve para que Morales pueda atribuir su derrota en el referéndum a esta ex novia

De esta manera, en el congreso del partido de gobierno, a finales de 2016, se difundieron cinco alternativas para asegurar la reelección a Morales. Una de ellas, la primera puesta en marcha, es la que ha aprobado el Tribunal Constitucional.

También debe decirse:

Morales es el presidente que más tiempo lleva en el poder en los 192 años de la historia de Bolivia. Al momento 12 años de gobierno continuo.
La actual Corte Constitucional merece una mención. En 2011, se convocan elecciones nacionales para elegir a sus miembros y de otros tres tribunales. Las elecciones fueron un fracaso. Los votos válidos (en Bolivia la abstención es ilegal, pero todavía alcanza el registro del 21%) son solo alrededor del 40% del total. La mayoría de la población, el 60%, vota nulo o blanco. Las razones? Los candidatos fueron elegidos solo por el partido gobernante y son absolutamente desconocidos para la población. En este contexto, el candidato que recibe más votos es Gualberto Cusi, con un 15% de los votos válidos. Cusi, magistrado aymara (como Morales pero, a diferencia del presidente, aymara parlante), sin embargo demuestra ser el único magistrado cuasi independiente.

En 2013 fue el único en oponerse a la solicitud de reelección de Morales. Esto marca su condena. Es colocado bajo investigación por el Parlamento, controlado por una mayoría de 2/3 por el partido gobernante. Enfermo (el ministro de salud difunde datos sobre su salud para desacreditarlo), finalmente el magistrado es sentenciado y expulsado del tribunal constitucional.

Los magistrados que emitieron la sentencia (6 en total, uno no firmó) obtuvieron entre 2 y 6% de los votos válidos en 2011. Finalizan su mandato dentro de un mes y tienen un total de 51 denuncias en su contra (beneficio del cargo, nepotismo, lesiones graves, prevaricado, falsedad ideológica, tráfico de influencia, declaración falsa, etc.).
Este es el tribunal que aprobó la enmienda constitucional solicitada por Morales.
Dos asuntos fueron difundidos por el gobierno para crear un consenso sobre su solicitud, ambos al menos extravagantes. La primera se basa en el hecho de que no existe un límite de mandato en muchos países europeos, como Alemania o Italia. Morales, olvidando las diferencias entre el sistema parlamentario y presidencial, a continuación, envía sus mejores deseos a Merkel celebrando en Twitter su enésima “reelección”.

El otro punto es aún más grotesco. Como base jurídica para la reelección e utiliza la Convención Interamericana de derechos humanos, conocida como la carta de San José de 1969, considera ahora como preferente (es decir de mayor rango) respecto a la constitución boliviana. Según el gobierno, no permitir la reelección de Morales daña e limita su “derecho humano” de repostularse. Lo paradójico: 1. Los derechos humanos del presidente por lo tanto prevalecen sobre los de los ciudadanos que votaron en contra de la reelección; 2. Sólo uno par de años antes Morales había amenazado con retirar Bolivia de la Convención definida como una herramienta del imperio. Ahora es rehabilitada; 3. La OEA ha declarado, a una misión del gobierno de Morales, que en el pasado ya se había intentado usar ese artículo (23) de la Convención por parte del presidente Ríos Montt, famoso por las masacres en Guatemala, para invocar la reelección. El Convención había afirmado que los derechos humanos afectan a los ciudadanos que pueden sufrir abusos, no a los presidentes, que respondan a sus constituciones. El Secretario General de la OEA, el ex canciller del presidente socialista de Uruguay, el ex Tupamaros, Mujica, Luis Almagro, dijo que el artículo 23 de la Convención “el Artículo 23 de la Convención Americana de DDHH citado en sentencia del #TCP de #Bolivia no contempla derecho a perpetuarse en el poder”.

Hasta ahora hemos tratado el argumento en cuestión
Si desea información adicional sobre el contexto de Bolivia, lea lo siguiente.

Segunda parte

Algunos podrían decir: “Pero Morales ha cambiado el país, lo ha mejorado, tal vez sería apropiado dejarlo trabajar, etc.”

Por estas razones, la situación del país también debe ser brevemente delineada.

Bolivia ha tenido un excelente desempeño económico en los años del gobierno Morales. Las tasas de crecimiento han sido de alrededor del 4% anual (punto más punto menos). A pesar de los elogios incluso de importantes medios internacionales (por ejemplo, la BBC), la realidad es que se trata de un fenómeno coyuntural compartido además con países vecinos (Paraguay, Perú y Colombia) y atribuibles casi únicamente a la multiplicación de los precios internacionales de las materias primas a partir justamente del 2005. También debe considerarse la contribución de productos no tradicionales, como los agroindustriales (Bolivia se encuentra entre los 5 principales exportadores mundiales de soya, estrictamente transgénica, con las que se alimentan los ganados en la UE) y los ingresos del narcotráfico, invertidos principalmente en el auge de la construcción (no es difundido por la UNODC, pero aunque la extensión de las plantaciones de coca se ha mantenido estables a través de los años, el rendimiento con los nuevos métodos de procesamiento de las hojas ha multiplicado por 3 el rendimiento en cocaína). Esto ha mantenido la economía estable y en crecimiento en los últimos años.
A pesar de las proclamas anticapitalistas, la economía de Bolivia sigue siendo firmemente liberal: de hecho una de las más liberales del continente. Los precios en muchos sectores se establecen solo según la demanda privada. El precio del boleto de transporte nacional se fija cada hora en el mercado: por la mañana un boleto puede costar 100, por la tarde 80 y 120 en la noche. No hay horas reales de trabajo. Los mercados en ciertos lugares abren incluso toda la noche. En la frontera con Bolivia-Brasil, los trabajadores de las tiendas del lado brasilero a las 19:00 cierran y van a su casa, mientras que los del lado boliviano pueden permanecer en el trabajo toda la noche.

Esto se debe al aspecto más importante de la economía boliviana: el trabajo informal. El 70% de los trabajadores dependen de una economía que no tributa impuestos, basada en la venta de productos de contrabando, que no paga salarios legales, no aplica las leyes laborales y no da derecho a ningún tipo de asistencia médica.

Las cosas no van mejor en el frente de los derechos humanos.

El país que proclama los derechos de los pueblos organiza redadas regulares de la policía en busca de extranjeros indocumentados, que son inmediatamente detenidos aun sean víctimas de tráfico de personas, o contra indigentes callejeros. La semana pasada, para “limpiar” los canales de drenaje de los mendigos, en la inminencia de la conferencia internacional sobre el gas con prestigiosos invitados, ejemplos reconocidos de rigor democrático (Maduro de Venezuela y Obiang de Guinea Ecuatorial, además homenajeado con la máxima condecoración de Bolivia), la policía organizó redadas para detener y hacer desaparecer temporalmente estos pobres desgraciados.

En los hospitales, incluso aquellos pocos ciudadanos que tienen acceso a la salud pública (30% de la economía formal), aún deben pagar por los medicamentos, incluso si están hospitalizados. La situación de salud pública es aterradora: herramientas de herrero utilizadas en los quirófanos, sin especialistas médicos, nada de medicamentos esenciales, etc. No debería sorprender que la mayoría de los ciudadanos que viven en la economía informal dependan de la medicina natural, de los curanderos o directamente del padre eterno. De lo contrario, tiene que vender lo que tiene para sobrevivir a una enfermedad. Pero si no paga la factura del hospital, ni siquiera te entregan el cadáver de tu ser querido o, como el otro día, tiene que recurrir a otros métodos: un grupo de familiares agredió a una ambulancia y se llevó al paciente terminal, luego muerto, porque no podía continuar pagando por la atención hospitalaria pública.

Las cárceles, notoriamente consideradas como el espejo de la civilización de un país, son lugares indescriptibles. Campea la corrupción sistemática de la policía (órgano que practican como procedimiento habitual la tortura, ya justificada por un actual ministro) y el libre mercado. Quien tiene dinero construye su celda o alojamiento. Los otros se las arreglan. Las administraciones departamentales entregan 1 dólar diario/detenido (el precio mínimo de una comida popular es de aproximadamente 2 dólares). El resto es a cargo del prisionero. Los hijos de los reclusos viven en prisión. A menudo hay asesinatos y masacres, extrañamente ignorados por la prensa internacional.

La detención preventiva en la cárcel se aplica de forma sistemática (gran instrumento represivo del gobierno) trasformando las cárceles en un infierno sobrepoblado. A pesar de que en Bolivia no existe la cadena perpetua (pena máxima de 30 años) se aplica la pena de muerte encubierta: el país está entre los líderes mundiales de linchamientos y la policía no titubea para acribillar un cualquier (¿criminal?) sospechoso. Hace un par de meses, durante un robo en una joyería, masacró a los tres delincuentes, incluso después de su rendición, y una pobre rehén de los criminales, disparando a quemarropa sin importar que hubiese una rehén entre medio (ahora la policía amenaza los familiares de la rehén que piden justicia).

La gran corrupción ha tomado el poder. No hay semanas en las cuales no se descubra algo nuevo que involucre funcionarios del gobierno o de entidad relacionadas.
El mismo día de la sentencia que permite a Morales la re-elección de por vida ha sido también el primer aniversario de la tragedia de Chapecoense (el avión que se estrelló en Colombia el equipo de jugadores de Brasil). Quizás pocos saben que la compañía era boliviana (al parecer, con capitales venezolanos), dirigida por el ex piloto de Morales, y utilizada rutinariamente para eventos gubernamentales. Parece que se han concedido las autorizaciones de vuelo de la compañía gracias a estas conexiones.

El último caso de corrupción fue descubierto hace unos días en el banco del gobierno, a través del cual opera en toda la administración pública. Un funcionario ha robado en completa impunidad durante meses o años, grandes cantidades de dinero (varios millones de dólares), que luego exhibía en las redes sociales, sin levantar extrañamente ninguna sospecha.

Finalmente el Evo Morales Internacional

Todavía es considerado por muchos, en Europa y América del Norte, como un presidente carismático portador de importantes propuestas culturales y sociales.
Las dos principales propuestas de Morales son la defensa de los pueblos indígenas y de la madre tierra.
El primer punto es controvertido. En Bolivia, Morales es considerado más un “Cholo”, es decir un mestizo como la mayoría de la población, que un indígena. No habla las lenguas andinas de su origen, aymara y quechua. Antes de ser presidente, todo su movimiento sindical consistía en federaciones de campesinos, cocaleros y colonos. Parece que se debe a los asesores españoles del CEPS (de donde procede también Iglesias de Podemos) la migración del término “campesino” a indígena, considerado del mayor impacto en la opinión puvlica occidental (en realidad el uso del término indígena había sido promovido y utilizado desde tiempo solo por los pueblos amazónicos y el chaco boreal de Bolivia).

Qué interés real tenia Morales para los pueblos de los indios amazónicos y el chaco (33 de 36 etnias reconocidas por la Constitución) estuvo finamente claro en 2011 con la represión de Chaparina, donde una marcha indígena en oposición al megaproyecto de construcción de una carretera que cortaría un parque nacional y territorio indígena, fue brutalmente reprimida por la policía con el apoyo de grupos de colonos quechuas y aymaras. El presidente “indígena” se saca la máscara. Trabaja para dividir las organizaciones indígenas. Soborna muchos líderes con encargos públicos y dinero, mientras a los que se oponen o permanecer independientes reparten garrotazos. El presidente de CIDOB, la confederación de los indios del Amazonas y el chaco, al lado de Morales en 2009 a la proclamación de la nueva Constitución, es encarcelado y obligado a huir a un exilio forzado en Ecuador.

Pero aún más revelador sobre la doble cara de Morales, una hacia el usuario Europeo/norteamericano y otra para los nacionales, se ve especialmente en el discurso sobre la Madre Tierra, el medio ambiente, la Pachamama. Bolivia es un país donde la economía se basa por completo en la extracción de recursos naturales. Morales en 2015 aprobó la exploración y explotación de hidrocarburos en todo el país, incluso en áreas protegidas e indígenas, sin consultar a los pueblos residentes, trasformando la Bolivia en el único país del mundo donde una multinacional petrolera (Total, Repsol, Petrobras, etc.) sólo necesita identificar el lugar para explotar hidrocarburos en un parque nacional.

El auge de contrabando ha ayudado a la multiplicación del parque automotor. En 10 años los vehículos circulantes han aumentado en un 500%, récord mundial. Pero las carreteras son casi las mismas (aunque muchas asfaltadas) y el grado de contaminación en las grandes ciudades de Bolivia es entre la mayor del continente.

La deforestación es uno de las mayores en el mundo, para dar paso a cultivos de soya, nuevas áreas urbanas (creadas con el único propósito de la especulación: las grandes empresa inmobiliarias han parcelado áreas que podrían albergar casi la misma población actual de Bolivia), cultivos de coca, ganadería, minería, etc. De acuerdo con algunos datos Bolivia detiene la mayor deforestación per cápita del mundo (o se encuentra entre los 5 mayores países, pero el primero en cuanto a bosques tropicales húmedos).

Esto arrastra que las emisiones de CO2, per cápita, tanto de origen fósil así como por el cambio de uso de suelo (expansión de la frontera agrícola, incendios, etc.), sean dos veces las emitidas por un ciudadano italiano o de un ciudadano brasilero. En 2013: Bolivia 12,76 tCO2 de los cuales 4.5 de origen fósil. Italia: 6,42 tCO2, donde 6.99 de origen fósil (la diferencia es el secuestro ejecutado por la masa vegetal). Brasil: 6.45 tCO2, con 4.98 de origen fósil.

Conclusiones

No quiero ir más allá. Ya puse “mucha carne al fuego”.
La sentencia del Tribunal Constitucional, según algunos, trasforma Bolivia en un país preconstitucional, gobernado por una especie de monarca absoluto. Disfrutando este “monarca” de un amplio crédito y consenso exterior, especialmente en Europa, consideré que merecía una explicación más amplia, aunque con muchos limites, sobre la realidad del país. No se puede entender de otra manera por qué jueces que deberían controlar y garantizar la aplicación de la Constitución, se autonombraron “padres constituyentes” e impunemente las hayan vuelto a escribir en beneficio de una sola persona.

Un día negro para la democracia en el continente americano. Las garantías constitucionales de los ciudadanos bolivianos nunca tan comprometidas desde el 1980-81, durante la dictadura de García Meza, apoyado por los “novios de la muerte”, del neofascista Stefano de Chiaie y el nazista Klaus Barbie.

Aunque es previsible que Morales mantenga una fachada democrática formal muchos ciudadanos ya se están preguntando que pasará con las elecciones de 2019. Las encuestas dan perdedor Morales en un secundo turno con el ex presidente Carlos Mesa. Muchos se interrogan si, al margen de la ambigua transparencia y confiabilidad del tribunal electoral, Morales aceptaría los próximos resultados electorales dados que tampoco ha respetado el veredicto del referéndum del año pasado.

Muchos dudan. Y la confiablidad en las palabras de Morales hace pensar que no se equivocan.

 

NOTA
Alguien se habrá dado cuenta que no he hablado de un “éxito” de Morales: la nacionalización de los hidrocarburos. No lo hago ahora porque requiere una exposición larga y articulada. Lo haré a petición.
Estoy disponible para profundizar cada tema, también poniendo los links a las informaciones que presenté, ahora omitidos para no cargar demasiado el texto.

“L’etat c’est moi”: el regreso de los estados preconstitucionales ultima modifica: 2017-12-01T12:49:37+00:00 da PEDRO NAVAJA

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